
"La casa nunca se vende, se alquila, demasiado precio por un par de ventanas. La ventana más cara, nuestra visión, con las persianas del miedo, el terror y las percepciones. Necesidad de un desafío, un desgarro, arañar las migas de la realidad. Sombra que nunca se despega, perpetua compañera, inseparable amiga-enemiga, recordándote tu lugar. Acariciar por un momento el vivir-viviendo. El olor no siempre llena la habitación, la puerta estará siempre entreabierta".